jueves, setiembre 13, 2007

El Gobierno aprista le da la espalda a Benedicto Jiménez. Lo deja sin protección

Ideele acaba de publicar este revelador caso que demuestra una vez más que en el APRA no se debe confiar.


15 años después

El Gobierno deja sin protección a Benedicto
Jiménez, el policía que capturó a Abimael


Hoy, 12 de setiembre, se cumplen quince años de un hecho que cambió la historia del Perú: la captura del máximo líder senderista Abimael Guzmán. El arresto de Guzmán, el “Presidente Gonzalo” para sus huestes fanatizadas, significó un golpe devastador y decisivo que paralizó y derrotó al sangriento Sendero Luminoso, protagonista de la más dura guerra interna en la existencia del país.

El arresto fue la culminación del ejemplar trabajo policial del GEIN, el pequeño grupo creado por el entonces mayor Benedicto Jiménez, a principios de 1990. Sin torturar a nadie, sin exceso de fuerza ni brutalidad, utilizando el conocimiento del senderismo, eficaces técnicas de seguimiento y un magnífico trabajo de inteligencia, Jiménez y el GEIN lograron en dos años revertir el curso de la guerra y conseguir la victoria.

No es exagerado decir, por eso, que el país tiene una deuda con el GEIN y con Jiménez que nunca podrá pagar. Pero algo de gratitud y un mínimo de retribución es lo menos que se puede pedir incluso de un país legendariamente ingrato.

Pero, quince años después, Benedicto Jiménez no está para celebraciones y, peor aún, ni siquiera se encuentra en el país, porque, según fuentes con conocimiento de causa, ha tenido que partir al extranjero empujado por su familia, que teme sufra un atentado contra su vida.

En los últimos meses, el coronel Jiménez solicitó en dos oportunidades al ministro Luis Alva Castro que se le restituya el servicio de protección policial que le venía dando la Dirección contra el Terrorismo. Su primera carta es del 15 de marzo y la segunda, del 20 de junio. En ambas pide un nivel más bien modesto de protección “hasta que se pudiera neutralizar cualquier probable atentado terrorista contra mi persona o mi familia más directa”.

El ex jefe del GEIN explicó al ministro que él y su familia recibían, continuamente, llamadas telefónicas amenazantes y mensajes del mismo tipo dejados en su domicilio. Pidió tomar en cuenta que él es testigo de excepción en el megajuicio contra Abimael Guzmán, y que, además, su testimonio, ante la Primera Sala Anticorrupción, en el proceso que se le sigue al Grupo Colina había servido para traer abajo el argumento de que éste fue un factor clave, o siquiera de alguna importancia, para la captura del líder senderista y para la pacificación nacional.

"En este caso" escribe Jiménez, "el último testimonio lo vertí hace 15 días en la Primera Sala Anticorrupción y ha servido para esclarecer y traer abajo la tesis esgrimida por el líder del Grupo Paramilitar Colina (...) Martín Rivas, argumento de su defensa, que la estrategia que aplicaron que incluye la eliminación de terroristas, fue relevante para la captura de Guzmán o para el proceso de la Pacificación Nacional".

"Al rendir testimonio de que nada tiene ver esta estrategia con la Pacificación Nacional y la captura del líder terrorista, Abimael Guzmán, el 12 de setiembre de 1992" continúa JIménez en su carta, "como era de esperarse, se incrementaron las llamadas amenazadoras ya que no fue nada del agrado mi testimonio sobre este grupo que está siendo procesado por la matanza de La Cantuta y Barrios Altos, principalmente a su líder (...) Martin Rivas, donde remarqué de que la única estrategia válida había sido la que aplicó el GEIN-DINCOTE, creado por el suscrito el 5 de marzo de 1990, durante las postrimerías del primer período del gobierno aprista y gracias al apoyo del ex ministro del Interior, Agustín Mantilla y del ex Teniente General PNP Fernando Reyes Roca".

“Le expreso a usted que soy enemigo de ocasionarle gastos al Estado para mi seguridad personal, pero me he visto obligado a acudir a usted para tranquilidad de mi familia”, dice la carta del 20 de junio.

Sin embargo, increíblemente, Alva Castro nunca respondió sus cartas, ni se contactó con Jiménez, ni ordenó hacerlo, ni mucho menos dispuso que se le restituyera la seguridad. Es decir, lo ignoró por completo.

“La negativa y el silencio suyo me ha causado profunda decepción” escribió Jiménez a Alva Castro

Es cierto que el coronel es un hombre polémico. Como candidato a la alcaldía de Lima por el partido Aprista, reveló que había guardado audios de las conversaciones entre el general Ketín Vidal con Guzmán para protegerse del hostigamiento del ex ministro del Interior. Luego, cuando se desempeñaba como jefe del INPE, la prensa reveló que Jiménez había entregado a un allegado de Lupe Zevallos, con quien trabajó en Panamá, una lista de los agentes de la Policía que seguían al narcotraficante Zevallos. Ante el escándalo, Jiménez se vio obligado a renunciar.

Pero ni excentricidades ni errores ni desatinos erosionan el inmenso mérito histórico del fundador y jefe del GEIN.

Al cierre de esta nota, la familia de Jiménez trataba de hacer llegar al premier Jorge del Castillo una carta del coronel. En ella, lamenta que el APRA le de la espalda en estas difíciles circunstancias: “… el ministro del Interior, me ha hecho comprender que la palabra “confraternidad”, que enseñara el maestro y fundador del aprismo, Víctor Raúl… está más vacía que nunca, para mí, al menos carece de significado”.


+++

4 comentarios:

Carlitos dijo...

Se acaba de cerrar Radio Orion en Pisco y en la madrugada se han decomisado sus equipos. Nadie excepto CPN ha mencionado el tema.
Quien protege la libertad de expresion ?

sifuentes dijo...

Lo mas inteligente que hizo Fujimori fue tratar de meter preso al corrupto de García y sus compinches bufalos. Por eso me muero de risa cuando los fujimoristas se entregan a los brazos de estos mafiosos apristas. Si las encuestas lo piden alan babá y sus 40 jorgitos (o hernancitos garridolequitas) no dudará en meter tras las reajas al papito de keiko.

Anónimo dijo...

(A ver si Rosa María Palacios y Jaime de Althaus se unen al plantón en el MTC)


Del blog de Juan Sheput:

Atentado contra la libertad de prensa en Perú

Radio Orión de Pisco ha sido intervenida. Haber brindado línea abierta a ciudadanos que denunciaban las irregularidades e ineficiencia de este gobierno en el manejo de las donaciones y la reconstrucción de Ica ha sido su delito. Intolerancia de un gobierno como el aprista que tiene en la actitud del premier Jorge del Castillo al símbolo de la soberbia y el autoritarismo.

Luego de las pifias y abucheos del último Sábado, Del Castillo tenía que buscar un chivo expiatorio. Acostumbrado como está a las adulaciones mediáticas, no podía permitir que ciudadanos hartos de la incompetencia manifestaran su indignación. ¿Cómo? a través de una radio que simplemente cumplió con su deber: informar sobre la realidad en la zona del terremoto.

Este gobierno critica a Hugo Chávez pero hace lo mismo. Con gran falsedad. Teme a la crítica porque teme que se saque de debajo de la alfombra las irregularidades que ya son más que un simple rumor.

Para tomar Radio Orión el gobierno ha enviado 100 policías. Según declaraciones del propietario Eloy Yong Meza su esposa ha sido amordazada mientras él era maltratado. Se han llevado todos sus equipos hasta los enseres de las habitaciones del local.

Pero eso no es todo.

Al mejor estilo fujimontesinista, dictatorial, Eloy Yon denunció en el programa de César Hildebrandt que Jorge del Castillo había pedido su detención acusándolo de terrorista.

¿A qué nivel estamos llegando? ¿Puede tanto un cogobierno entre políticos afanosos de servir al interés económico, malos empresarios y medios de comunicación entregados?.

Sí puede. Este mismo trío destruyó las instituciones y saqueó el país en la época de Fujimori y Montesinos, aliados hoy de este gobierno.

El penalista Lamas Puccio llama a este acto abuso de autoridad. No es así. es simplemente una pataleta dictatorial contra la libertad de prensa y expresión.

Las recientes declaraciones de Del Castillo pintan de cuerpo entero a este gobierno.

Con gran cinismo, luego de exigir la intervención del Ministerio Público el mismo día sábado, Jorge del Castillo dice "Garantizo que jamás podría permitir, teniendo yo poder, que se pueda perpetrar eso desde el Estado". Obviamente sus periodistas amigos no se lo recordarán.

Nosotros sí.

Las muestras de intolerancia de del Castillo hacia la prensa son varias. Recordemos que Augusto Alvarez Rodrich denunció en su columna que en la PCM (Presidencia del Consejo de Ministros) estaban preparando files contra su persona. Luego Del Castillo arremetió contra La Primera, luego contra Radio Querevalú y ahora contra radio Orión.

Quieren toda la prensa sumisa.

Como lo es RPP, la radio del propietario que visitó a Montesinos y que se puso al servicio de la mafia en la década pasada. En su nota del día de hoy acusa a Yong de haber azuzado a la población contra el Premier.

Seguimos marchando en línea recta hacia el autoritarismo, primera fase de lo dictatorial. Una vez más el APRA saca a relucir lo peor de la política. Ya en su anterior gobierno su estilo de hacer política nos trajo a Fujimori. ¿Ahora a quién nos traerá? . Con los temores que tienen de seguro lucharán por imponernos más alanismo.

Ewing Jesús dijo...

A ver pepitas quien plagió a quien?
Revisa esta noticia en la República es similar a la que publicaste:
http://www.larepublica.com.pe/content/view/178136/

y no han puesto la fuente